Jugando al escondite, me he transformado en sentimiento, sin forma ni tamaño, solo energía oculta a los ojos, solo visible para el corazón… en este juego todo el mundo es participe así que cuando salgáis a la calle no dudéis en buscarme, y si me encontráis no dudéis en saludarme…
Buscarme, buscarme, buscarme hasta por fin encontrarme…

En la lagrima de alguien que ha conseguido un sueño…
En el sudor de un esfuerzo para alcanzar una meta…
En la inocencia de un niño cuando pregunta algo…
En el hola y adiós se los que se saludan deprisa…
En la conversación de los que no tienen prisa…
En el perdón del que perdona al que se equivoca por primera vez…
En la luz del rayo de sol que se cuela entre las nubes…
En el rubor de mejillas de alguien que recibe un halago…
En la risa sin ningún motivo que surge en el momento oportuno…
En el movimiento del corazón que no descansa ni un momento…
En la voz de alguien que tararea una canción…
En la ráfaga de viento que mueve una hoja de papel…
En el abrazo de dos amigos que hace tiempo que no se ven…
En la sonrisa de un desconocido que regala gratitud…
En el bastón de un anciano que camina lento pero seguro…
En la alegría del que da sin pedir nada a cambio…
En el sonido de las gotas que chocan en tu ventana cuando llueve…
En la caricia del dueño que quiere con locura a su perro
En el lametazo del mismo perro que hace lo propio con su dueño…
En la atención del que presta sus oídos al que necesita ser escuchado…
En el vuelo del pájaro que surca los cielos en libertad...
En la palabra de alguien que sugiere al que necesita ser aconsejado…
En el amor que se corresponde en una pareja de enamorados…

En tantos sitios puedo estar, pero búscame, búscame sin cesar porque seguro que estoy en más sitios en los que ahora no puedo reparar…
Ya que si me buscas me encuentras, porque siempre estaré al lado del que busca, aunque en ese momento no me veas...